Joan Lindsay: Picnic en Hanging Rock

Podéis encontrar mi reseña de Picnic en Hanging Rock en el blog Un libro al día. Aquí va una pequeña cata:

Dice Miguel Cane, en una magnífica “Introducción”, que hay dos tipos de lector potencial para Picnic en Hanging Rock: “el que sabe dónde se adentra” y el “inocente que llega a  este paraje sin imaginar las consecuencias”. Yo pertenecía al segundo tipo. Bueno, miento. En realidad, algo sabía de esta extraña obra antes de empezar a leerla. Había oído que era una novela de culto, que la historia entremezclaba la realidad y la ficción, que su adaptación cinematográfica había sido un tremendo éxito (como lo será, probablemente, la serie, estrenada este mismo mes en España). O sea, que ya sabía algunas cosas sobre Picnic en Hanging Rock.
Pero creedme cuando os digo que esta información apenas te sirve una vez empiezas a ascender por la empinada ladera de Hanging Rock. La mochila pesa, y debes despojarte de ella. Además, total, para qué la necesitas: no te aporta nada. A tu alrededor, todo es distinto a lo que podías esperar. Nada podría, ni podrá, prevenirte de lo que tiene que suceder. Debes experimentarlo por ti mismo.  

Aprovecho para dar las gracias a la editorial Impedimenta por enviarme un ejemplar de esta novela.