Roland Topor: En Joko celebra l’aniversari

Reseña de En Joko celebra l’aniversari en el blog Un libro al día. Novela muy curiosa de un autor no menos interesante.
Joko fête son anniversaire puede leerse como una fábula. Una que critica a la clase dirigente, la cual parasita a los trabajadores. Una que denuncia la humillación que alguien está dispuesto a soportar con tal de llevar algo de comida a casa. Una cuyo mensaje seguiría vigente hoy día, pues en Barcelona no dejo de ver a turistas siendo transportados arriba y abajo con los «rickshaw» esos, la precariedad laboral campa a sus anchas y el pluriempleo degrada a quienes lo tienen que realizar porque no les queda otra. (…)
La crueldad que supuran estas páginas, por cierto, no es apta para cualquier estómago. Yo, que estoy acostumbrado a la violencia explícita y a la escatología más extrema, debo admitir que algunos capítulos se tornan extremadamente indigestos. Conste que no me quejo, ¿eh? En absoluto.

Boris Vian: Otoño en Pekín

Reseña de Otoño en Pekín en el blog Un libro al día. Esta novela es un disparate sin pies ni cabeza que a ratos se antoja brillante y otros no tanto.

En conclusión, esta novela gustará a aquellos que disfruten del libre albedrío creativo, pero dejará insatisfechos a los que, como un servidor, exijan algo de lógica interna y consistencia al propósito artístico de una narración. Para que nos entendamos: sólo la recomiendo a raritos predispuestos o a personas que sepan extraerle a esta masa amorfa sus ideas brillantes.

Théophile Gautier: Muertas enamoradas

Reseña de mi libro favorito de todos los que tienen en mi biblioteca favorita en Un libro al día. Recomendable.

Muertas enamoradas es un viejo amor, y como deja bien claro el libro, el amor trasciende al tiempo, a la Historia, al olvido y a la muerte. Así pues, aunque las gafas de la nostalgia no empañan mi veredicto, debo reconocer que, quizás, sí que lo hacen con el cariño que profeso a este libro. ¿Y acaso importa eso? Igual que las muertas de Gautier no están muertas mientras son amadas, como recalca Arria, tampoco lo está la literatura. Es por ello que me alegra saber que mi lealtad eterna está colaborando a la resurrección de esta obra. Esperemos que el técnico responsable de la colección de la biblioteca no intente romper nuestro romance desechando esta joya del fondo de la institución…